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Gestión de activos: explicación para principiantes

A medida que más personas buscan nuevos instrumentos en los que invertir, la gestión de activos se ha convertido en un nicho empresarial independiente. Solo en 2019, cientos de los principales administradores de activos de todo el mundo gestionaron instrumentos financieros por un valor de 104,4 billones de dólares. En 2021 y 2022 se observó un crecimiento estratosférico debido a la pandemia y a la situación geopolítica.

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Entonces, ¿qué significa el término «gestión de activos»? ¿Cómo se gestionan los activos y quién se encarga de ello?

Qué es la gestión de activos

En primer lugar, la gestión de activos es una actividad en la que un experto o asesor administra el dinero de sus clientes. En otras palabras, un gestor define los objetivos de inversión de un cliente y lo ayuda a alcanzarlos mediante la diversificación de la cartera y la gestión de activos. Es decir, un experto actúa en nombre de sus clientes al comprar y gestionar bonos, fondos, acciones y otros instrumentos financieros.

Aunque su función parece prácticamente igual a la de un bróker, los gestores de activos trabajan de manera algo diferente. Colaboran con personas, organizaciones comerciales, instituciones sin fines de lucro y empresas públicas de distintos tamaños. Al mismo tiempo, los proveedores de servicios de gestión de activos suelen ser grandes corporaciones, aunque también es posible recibir atención personalizada.

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¿Qué hace un gestor de activos?

Un gestor de activos es un experto con trayectoria o un representante de una empresa. Se encarga de administrar acciones, valores o dinero en nombre del cliente. El objetivo principal de esta relación es obtener ganancias o aumentar el valor de los activos en un plazo definido.

Es posible que los conozcas como asesores financieros o de inversión, gestores patrimoniales, asesores de inversión registrados (RIA), entre otros. Estos son algunos de los tipos de gestores de activos más comunes:

  1. Brókeres de inversión. Actúan como personas registradas o en nombre de la empresa que los presenta. Se dedican a comprar y vender instrumentos de inversión y obtienen ganancias mediante una comisión por cada operación.
  2. RIA. La sigla corresponde a asesor de inversiones registrado (Registered Investment Advisor). Puede ser un representante de una empresa o una persona registrada. Su función principal es ofrecer recomendaciones y asesoría de inversión sobre cómo gestionar los activos disponibles. Los RIA cobran tarifas anuales por sus servicios.
  3. Asesores financieros. Su función es ayudar a los clientes a diversificar sus carteras. Esto también implica establecer objetivos específicos a largo plazo y asegurarse de alcanzarlos mediante una gestión integral de los activos.

Principales responsabilidades de un gestor de activos

Aunque en la gestión de activos participan personas con distintos cargos y denominaciones, en realidad todas tienen las mismas responsabilidades. Estas incluyen:

  • Actuar como especialistas con experiencia en el sector del mercado que prefiera el cliente.
  • Realizar cambios oportunos y adecuados en la cartera del cliente cuando sea necesario para prevenir el riesgo de pérdidas.
  • Colaborar con otros asesores para garantizar una cobertura integral del segmento.

A veces, para ayudar a los clientes a alcanzar sus objetivos, los gestores de activos colaboran con empresas de asesoría financiera. Así, reúnen una mayor experiencia que les permite atender distintas necesidades de inversión. El objetivo principal es centrarse en el cliente y sus preferencias.

Este material no contiene asesoramiento ni recomendaciones de inversión, ni constituye una oferta o solicitud para realizar transacciones con instrumentos financieros. No debe interpretarse como tal. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, busca asesoramiento de asesores financieros independientes para asegurarte de comprender los riesgos.