
El rebote de GBPUSD ronda un máximo de una semana y prolonga la ruptura alcista del viernes de una línea de resistencia descendente trazada desde el 27 de junio, ahora convertida en soporte. La recuperación del par Cable también se apoya en el fortalecimiento del RSI y las señales alcistas del MACD, que mantienen la esperanza de los compradores. Sin embargo, para que los alcistas retomen el control, es necesario que las operaciones se mantengan por encima de la confluencia de la SMA de 100 períodos y una línea de tendencia descendente desde el 7 de junio, en torno a 1.2030. Si la cotización logra mantenerse firme por encima de 1.2030, no se puede descartar un avance hacia el máximo mensual cerca de 1.2175. No obstante, varias resistencias podrían frenar el avance de la cotización por encima de 1.2175. Una ruptura de estas podría impulsar los precios hacia el máximo de mediados de junio, cerca de 1.2400.
Mientras tanto, una línea de soporte semanal cerca de 1.1990 podría desafiar a los vendedores de GBPUSD. Después, serán clave la resistencia de finales de junio, ahora convertida en soporte, y el mínimo de varios meses registrado recientemente, en torno a 1.1820 y 1.1775, respectivamente. Cabe señalar que una tendencia bajista sostenida del par por debajo de 1.1775 podría dejarlo expuesto a caer hacia el mínimo de marzo de 2020, cerca de 1.1400.
En general, la recuperación de GBPUSD pone a prueba una importante confluencia de resistencias mientras los operadores se preparan para la publicación de datos clave del Reino Unido, empezando por el informe de empleo de hoy.