
GBPUSD prolonga el retroceso iniciado a principios de semana desde una línea de resistencia de hace dos meses y medio, cerca de la línea inferior del canal alcista que conecta varios niveles marcados desde mediados de julio. Dado el reciente deterioro de las condiciones del RSI y el MACD, así como el giro a la baja del par Cable desde la línea de resistencia clave, es probable que los vendedores desafíen el canal de tendencia ascendente y mantengan el control por debajo del soporte cercano de 1.2120. En ese contexto, parece inminente una caída hasta la SMA de 200 períodos, situada en torno a 1.2080. Sin embargo, varios soportes cerca de 1.2050, el nivel psicológico de 1.2000 y el nivel de 1.1980 podrían poner a prueba a los bajistas después. Si la cotización se mantiene bajista por debajo de 1.1980, no se pueden descartar las posibilidades de que se registre un nuevo mínimo anual, actualmente cerca de 1.1760.
Mientras tanto, los movimientos de recuperación deben superar la línea de resistencia de 10 semanas, situada en 1.2250 al momento de publicación, para atraer de nuevo a los compradores de GBPUSD. Aun así, el retroceso de Fibonacci del 61.8% de la caída de mayo a julio y la línea superior del canal mencionado, cerca de 1.2320 y 1.2335, respectivamente, podrían poner a prueba a los alcistas. Cabe señalar que una subida del par por encima de 1.2335 necesitaría la confirmación del máximo oscilante de mediados de junio, en torno a 1.2405, antes de dirigirse al alza hacia el nivel de retroceso de Fibonacci del 78.6% y el máximo de mayo, cerca de 1.2475 y 1.2665, respectivamente.
En resumen, GBPUSD pierde impulso alcista antes de la importante decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra (BoE). Se espera que el banco central británico anuncie un aumento de tasas de 0.50%, pero los detalles sobre la situación económica del Reino Unido podrían favorecer a los vendedores del par.